La Fundación Banco de Alimentos de Tucumán es una organización sin fines de lucro que contribuye a reducir el hambre, a mejorar la nutrición y a evitar el desperdicio de alimentos. Busca convertirse en un puente entre los que sufren hambre y aquellos que deseen colaborar, mediante un canal transparente y eficiente, que les garantice que su donación llegará a miles de personas que no tienen asegurada su alimentación.
“Rescatamos alimentos que recibimos en carácter de donación de industrias alimenticias, de productores agropecuarios y de supermercados. Se trata de alimentos que salieron del circuito comercial -productos con fecha de vencimiento corto, excedentes de producción, error de envasado, entre otros-, pero están perfectamente aptos para ser consumidos: le damos valor social a los alimentos que perdieron valor comercial”, explicó el presidente de la entidad, Pablo Grandval.
Más de 100 organizaciones
Contó que actualmente la fundación colabora con la alimentación diaria de 30.500 personas. “Llegamos a ellas por medio de 106 organizaciones sociales -comedores, cocinas comunitarias, merenderos, escuelas rurales, hogares de niños y de ancianos-, ubicadas en toda la provincia”, agregó.
La emergencia sanitaria, a raíz de la pandemia de la covid-19, ocasionó que la necesidad aumente. A raíz de ello, resulta necesario que también crezca la solidaridad de aquellos que pueden ayudar. “Nuestras organizaciones beneficiarias están entregamos viandas a un 40% más de personas. Por eso solicitamos que nos sigan ayudando, para que podamos dar alimentos a más personas que lo necesitan”, pidió Grandval.
Precisó que las donaciones que recibe la fundación no llegan a cubrir la necesidad nutricional y alimentaria en cantidad y en calidad de los beneficiarios. “Debido a ello desarrollamos campañas de recaudación de fondos, para comprar los alimentos que no obtenemos mediante donaciones”, dijo.
Pilar fundamental
Dentro de estas campañas de recaudación de fondos, y como pilar fundamental, se encuentra la Campaña del Agro, en la cual los principales donantes provienen del sector agropecuario de la provincia. “Estos realizan donaciones de soja o de maíz, por medio de las acopiadoras asociadas al programa que año tras año nos colaboran en esta campaña”, indicó.
Se trata de Aceitera General Deheza (AGD), Bunge y Cooperativa Unión y Progreso, las cuales comercializan lo donado, y con lo recaudado mediante tales ventas se adquieren alimentos indispensables para cubrir la canasta básica alimentaria de los beneficiarios.
“Cuando los productores nos donan parte de su cosecha, usamos lo recaudado para comprar leche -líquida o en polvo-, un producto que difícilmente pueda ser donado, a raíz de su costo. También adquirimos huevos o aceite de calidad. Buscamos darle calidad nutritiva a los alimentos que entregamos”, destacó Grandval.
Explicó que la fundación está inscripta en el Ruca, como canjeador de bienes y/o de servicios por granos, y que tambié está contemplada en el artículo 81° inciso C de la ley de Impuesto a las Ganancias, como organización deducible: “todas las donaciones, de dinero o de alimentos y/o servicios, pueden ser deducidas por los donantes”.
Aquellas personas interesadas en donar solamente deben llamar a las acopiadoras para informar la voluntad de hacer la donación -cesión- a favor del Banco de Alimentos. Vale destacar que AGD dona el servicio de flete al puerto. Luego le llegará al donante el agradecimiento formal, junto a la desgravación correspondiente por parte de la Fundación. “Quiero destacar que en todas las campañas, el sector agropecuario tucumano y de la región de manera permanente nos colabora. Para ellos, siempre va desde esta fundación, un enorme agradecimiento”, dijo Grandval.
Por más información, ingresar a www.bancodealimentostuc.org.ar o a sus redes sociales -Facebook, Twitter e Instagram-: @bdatucuman. También pueden llamar al teléfono: (0381) 4900007 (María Valeiro), o ir a Diego de Villarroel 56.